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Qué sembrar en el huerto durante otoño e invierno

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En el imaginario popular, las estaciones de otoño e invierno, a menudo evocan imágenes de huertos en reposo, de tierras baldías y de una escasez de cultivos frescos. Sin embargo, esta percepción, aunque común, no podría estar más alejada de la realidad. Es cierto que las temperaturas más frías pueden presentar desafíos, pero lejos de detener la producción de alimentos, existen numerosas hortalizas bien adaptadas a este momento del año.

En este artículo mencionaremos que hortalizas sembrar en otoño e invierno y algunas técnicas y cuidados básicos necesarios para aprovechar al máximo esta temporada.

Hortalizas para cultivar en Otoño e Invierno

Las hortalizas ideales para cultivar durante la temporada de otoño e invierno, incluyen lechugas, espinacas, zanahorias, brócoli, distintos tipos de coles, acelgas, perejil, rabanitos, ajos, etc. Estas especies suelen ser resistentes al frío y pueden prosperar con temperaturas más bajas que otras especies de hortalizas. Algunas de ellas, como las lechugas y las espinacas, tardan poco tiempo en crecer y se cosechan rápidamente, ya que son sus hojas las que se utilizarán para comer; mientras que otras, como las zanahorias y los ajos, son de crecimiento más lento, ya que se se cosecharán sus órganos de reserva (raíces en el caso de las zanahorias y yemas o dientes en el caso del ajo), los cuales tardan más tiempo en formarse.

Identificar hortalizas por grupo

Las hortalizas generalmente se clasifican por familia botánica o por órgano de cosecha siendo por ejemplo, las hortalizas “de hoja”, como la acelga, espinaca, lechuga, escarola, achicoria, ideales para sembrar en otoño y cultivar en invierno. Desde el punto de vista de la clasificación por familia botánica, es sabido que la mayoría de las legumbres como el poroto blanco, las habas, los garbanzos, se siembran en otoño e invierno. También las crucíferas se siembra en otoño e invierno, como los rabanitos, repollo, coliflor y el brócoli.

Cabe mencionar otras hortalizas como el alcaucil, apio, arveja, cebolla, cebolla de verdeo, cilantro, hinojo, puerro, remolacha y rúcula, que también pueden sembrarse durante el otoño y cultivarse durante el invierno.

Es importante chequear el calendario de siembra para cada especie hortícola a cultivar y que tipo de siembra es recomendada para cada una de ellas.

Dónde sembrar y cómo

Como regla general, la mayoría de las hortalizas se pueden sembrar en semillero y posteriormente, los plantines obtenidos, se pueden trasplantar en el suelo o en macetas. Por otro lado, existen hortalizas que se pueden sembrar directamente a campo, por medio de una siembra al chorrillo o al voleo, como es el caso de la rúcula.
Para plantas de raíz como la zanahoria y los rabanitos, conviene sembrar directamente en el suelo o maceta. También cuando se desea plantar ajo (diente), conviene hacerlo directamente en el suelo, bancal o maceta. 

Preparación del Huerto para la Temporada Fría

Es importante realizar una adecuada preparación del huerto antes de que comience la temporada fría. Las actividades previas más importantes tienen que ver con la limpieza del huerto, preparar el suelo y respetar las fechas de siembra para obtener plantines sanos que crezcan adecuadamente durante el invierno. A Continuación detallamos los aspectos más importantes a tener en cuenta en la preparación del huerto para otoño.

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Limpieza de restos de Cultivos de Temporadas Anteriores

A finales de verano o comienzos de otoño, es recomendable comenzar a retirar cualquier planta o cultivo remanente de la temporada anterior. Esto ayuda a prevenir la propagación de enfermedades y plagas a las nuevas hortalizas que vayas a cultivar. También puedes realizar compost con los restos vegetales de los cultivos anteriores, para no desperdiciar los nutrientes contenidos en ellos.
Mantener el huerto ordenado y limpio, permitirá trabajar con mayor comodidad mientras que se libera espacio.

Labranza, preparación del Suelo y ubicación

Luego de realizar la limpieza, es recomendable labrar el suelo a una profundidad de al menos 15 centímetros. Esto aflojará el suelo, mejorará la aireación y facilitará que las raíces de los nuevos cultivos crezcan. Si se cultiva en macetas basta con laborear los primeros 5 cm con una pequeña pala.

También existe una metodología muy interesante que promueve la no labranza, denominada no-dig gardening, la cual es válida también para la gestión y el manejo del suelo del huerto.

Una vez preparado el suelo, es fundamental agregar enmiendas orgánicas como compost, estiércol o humus de lombriz,  para enriquecer el suelo con nutrientes esenciales.

Es conveniente ubicar las plantas en hileras de norte a sur y en lugares donde la incidencia solar sea directa durante todo el día.

Fecha de siembra

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta al momento de emprender cualquier cultivo, es la fecha de siembra recomendada para cada hortaliza. Cada hortaliza tiene su propio calendario de siembra y generalmente se especifican en los paquetes de semillas comerciales.

La razón principal por la cual es fundamental respetar las fechas de siembra, radica en que, si se siembra de manera tardía, algunas hortalizas pueden florecer de manera prematura y/o quedar con un tamaño reducido antes de ser cosechadas.

Sembrar en tiempo y forma, permite obtener plantines sanos y con un desarrollo adecuado que les permitirá posteriormente soportar el clima frío del exterior.

Protección Contra las Heladas

Durante los días y las noches más frías de invierno pueden ocurrir heladas, con temperaturas de 5ºC o inferiores y pueden dañar tus cultivos. Existen telas antiheladas que pueden utilizarse para estos casos, o bien construirse microtúneles con anticipación. También, cuando descienden mucho las temperaturas, pueden realizarse riegos antiheladas. Este tipo de riego consiste en asperjar agua sobre las hortalizas en situaciones en las que se den temperaturas inferiores a los 0ºC. Esto se debe hacer solamente en casos en los que existan bajas temperaturas combinadas con baja humedad relativa.

Riego Adecuado

Ajusta tu programa de riego para las estaciones frías. Las plantas necesitan menos agua en otoño e invierno, así que es importante tener en cuenta este aspecto para evitar problemas de anegamiento y pudrición de raíces. Puede realizarse el riego de forma manual o instalarse un sistema de riego por goteo. 

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Desafiar las creencias arraigadas sobre la limitada diversidad de cultivos que puedan prosperar durante el otoño y durante el invierno, nos permite descubrir un mundo de oportunidades en el huerto. Más allá de las bajas temperaturas, existe una amplia gama de vegetales que se desarrollan y crecen muy bien en estas estaciones. Así que, podemos aprovechar al máximo esta temporada, llenando nuestro huerto con una amplia diversidad de hortalizas

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